Presidente Conferencia Episcopal afirma que Iglesia chilena necesita una “urgente renovación”

El obispo Santiago Silva, presidente de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh), afirmó que la Iglesia chilena necesita una “urgente renovación” después de los casos de abusos sexuales que la han arrastrado a la peor crisis de su historia.
“Nos corresponde a todos, particularmente a los obispos, animar un proyecto intenso y extenso de renovación eclesial. Y hay que comenzar por el diálogo”, manifestó el obispo Silva en una carta difundida hoy en el sitio web de la CECh.
Santiago Silva forma parte de la treintena de obispos chilenos que la semana pasada se reunieron en El Vaticano con el papa Francisco, que les entregó una carta con parte de las conclusiones de la investigación que realizó el arzobispo maltés Charles Scicluna sobre los abusos cometidos por el clero en Chile.
“Si algo nos quedó claro de aquellas francas conversaciones es que la vida de obispos y sacerdotes no siempre corre por los cauces del Evangelio. Nos apartamos de ellos por nuestros errores y, lo que es más grave, por la comisión de delitos como los abusos de menores”, dijo Silva en la misiva difundida este lunes.
Tras las reuniones, todos los obispos chilenos pusieron sus cargos en manos del papa Francisco, una decisión que, según el presidente de la CECh, refleja la voluntad de la jerarquía eclesiástica de que la renovación sea una “realidad”.
Según Silva, el Papa les escribió posteriormente un mensaje para agradecer su plena disponibilidad para colaborar en los cambios que se realizarán a corto, mediano y largo plazo para “restablecer la justicia y la comunión eclesial”.
Santiago Silva, que es el obispo castrense de Chile, reconoció que “muchos no dan crédito” al perdón que los obispos pidieron, por lo que serán necesarios “acciones reparatorias concretas” para demostrarlo.
El informe de Scicluna, de más de 2.000 páginas y que recoge el papa en su carta, denuncia que algunos religiosos expulsados de sus respectivas órdenes por los abusos cometidos fueron acogidos en otras diócesis y recibieron encargos que los llevaron a estar en contacto con niños y chicos.
También señala que en las denuncias recibidas por abuso sexual “en no pocos casos se calificaron muy superficialmente como inverosímiles lo que eran graves indicios de un efectivo delito”.
Según el documento también hubo “negligencias en la protección de los niños por parte de los obispos y de los superiores religiosos” y “destrucción de documentos comprometedores por parte de encargados de archivos eclesiásticos”.
Santiago Silva destacó que para los obispos es “imprescindible” conocer a fondo el contenido del informe de Charles Scicluna.
Francisco convocó a los obispos después de haber constatado que fue mal informado respecto al obispo de la diócesis de Osorno, Juan Barros, a quien acusan de encubrir los abusos contra menores que cometió durante años el influyente sacerdote Fernando Karadima.

Fuente: soychile.cl

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